martes, 23 de julio de 2013

Clásicos: Crimen y castigo, de Fiódor Dostoyevski

No hay prisión más temible que la propia conciencia.
Me planteé la lectura de Crimen y castigo como mi gran reto literario de este verano, ya que es una novela tan extensa como compleja a la que es preciso dedicarle un tiempo para poder asimilarla como es debido. No había leído antes a Dostoyevski, por lo que esta novela me pareció una buena opción para comenzar con su bibliografía... y no me equivocaba. De entrada ya os digo que Crimen y castigo es una de las mejores novelas que he leído en mi vida.

Raskolnikov, el protagonista, es un joven estudiante que está atravesando una grave crisis de personalidad. Además, hay una idea que va tomando forma en su cabeza y se va haciendo más y más grande a cada momento; el joven Raskolnikov está planeando el asesinato de la vieja prestamista Aliona Ivanovna. Ni siquiera al principio los motivos para ejecutar tamaña monstruosidad resultan claros para el lector, y es ahí donde radica la genialidad del personaje principal. Raskolnikov es un ser pleno de contradicciones e incongruencias, un personaje dibujado a base de claroscuros del que no podemos saber qué esperar; el estudiante se considera a sí mismo como un ser extraordinario —cabe decir que él distingue a los hombres entre seres ordinarios y extraordinarios—, como uno de los pocos Napoleones que ha dado la historia. Es su propia teoría la que resulta ser el motor de sus acciones, lo que le impulsa a ser tal y como es. Sin duda, Raskolnikov es uno de los grandes personajes de la literatura universal, un ser asombroso que parece estar condenado y maldito.

Aunque es una novela muy larga, el elenco de personajes no es demasiado amplio; sin embargo, todos ellos se encuentran perfectamente caracterizados. Tenemos entonces al amigo incondicional de Raskolnikov, el también estudiante Razumihin, que lo ayudará en buena medida. Por otro lado están la madre y la hermana del protagonista, Pulheria Aleksandrovna y Avdotya Romanovna respectivamente; estas dos mujeres se desviven por Raskolnikov, llegando a sacrificar todo lo que tienen por él. Un personaje que me ha gustado especialmente ha sido Sonya Semionovna, otro ejemplo de sacrificio total y absoluto por el bienestar de los suyos.

Crimen y castigo plantea cuestiones trascendentales como la propia existencia de esa distinción de hombres en la que cree Raskolnikov, y en caso afirmativo, los privilegios de los que podrían beneficiarse los seres extraordinarios —privilegios como el propio derecho a matar si se hace con un buen fin—; ahí radica otra de las cuestiones principales, la de la justificación o no de los actos. Dostoyevski también explora la conciencia humana y el problema de la culpa, todo esto a través de ese gran personaje llamado Raskolnikov. Es una novela que hay que leer al menos una vez en la vida. Si bien es cierto que al principio me pareció algo pesada y confusa —especialmente porque me costaba ubicar a cada personaje, ya que los nombres rusos tienen muchas variantes y formas—, no hicieron falta más que unos pocos capítulos para sumergirme de lleno en esta brillante novela. Leedla. Me lo agradeceréis. 

3 comentarios:

  1. Ayss la tengo en la estantería mirándome...gracias por recordármela, a ver si me animo.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  2. Como ya te dije en otra entrada, esta novela me gustó mucho en su día. Me alegra que te haya gustado tanto ^^

    ResponderEliminar
  3. Lo tengo en mi lista de pendientes pero no voy a negar que es uno de esos libros que me intimida solo con el título y el autor.

    ResponderEliminar

¿Te ha gustado? ¿No? Opina, sugiere, quéjate, hechízanos tú también. Pero siempre desde el respeto y la educación. ¡Esperamos tu opinión! ^^

Related Posts with Thumbnails
 

  ©Hechizos de libros plantilla y gráficos hechos por Kanon, 2010

Back to TOP